La «quintà» Fanecaes se lo ha pasado en grande en el balcón del Ayuntamiento de Ondara. Ha hecho vibrar a todo el pueblo con su desparpajo y alegría. Pregón, «xupinàs», fuegos artificiales, alegría desbordada y hasta refrescante y prodigiosa «lluvia». Los vecinos han lanzado desde las azoteas agua con mangueras mientras los quintos colgaban el cuadro de Sant Jaume. La noche es sofocante y viene de maravilla refrescarse. Estas fiestas son populares y de calle a más no poder. Han comenzado las cenas de amigos y fiesta en los garitos. La calle es de Ondara. Todo un pueblo vive intensamente Sant Jaume.
La calle es de Ondara: pregón, «xupinàs», alegría desbordada y hasta el prodigio de la «lluvia» en un gran inicio de Sant Jaume
