El ‘efecto oculto’ del síndrome del ovario poliquístico: quienes lo padecen tienen más riesgo de desarrollar problemas de corazón

Entre el 3 y el 15% de las mujeres de todo el mundo sufren una enfermedad que apenas se comprende. Millones de niñas, adolescentes y adultas de todo el globo han recibido en algún momento de su vida un diagnóstico de síndrome del ovario poliquístico (SOP) y, con ello, entendieron que sufrían una afección que afectaba principalmente a su sistema reproductor. Pero, según han demostrado muchos estudios, esta patología va mucho más allá de los ovarios y, de hecho, tiene afectaciones metabólicas y endocrinas tanto o más relevantes que la ginecológica. De ahí que hace unos meses, tal y como anunció la revista ‘The Lancet’, la comunidad científica pactó cambiar su nombre a síndrome ovárico poliendocrino metabólico (SOMP) para reflejar mejor la complejidad de esta enfermedad. Muestra de ello, los resultados de un nuevo estudio en el que se demuestra que quienes sufren este mal tienen más riesgo de sufrir problemas de corazón como, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.