Otra superestrella bien merecía un fiestón: la España más feliz inunda las calles de Madrid por el Mundial de «26 fantásticas personas»

Si existen dos certezas casi irrebatibles en España, una sería que nos gusta mucho el fútbol y otra que nos encanta la fiesta. Es más, resulta que hay veces, y no son pocas últimamente, que ambas confluyen, dando lugar a lo que vendría a ser un matrimonio bien avenido, y más cuando el logro es de una dimensión de tal calado como un Mundial. Se ganó el Mundial en Nueva York y se celebró en Madrid ni 24 horas después, pero lo festejó el país entero. Lo vieron de cerca los miles que se congregaron este lunes en la plaza de Cibeles, pero lo sintieron de la misma manera los millones que lo vieron a través de la televisión. Lo que hasta hace no tanto parecía inalcanzable ahora es una realidad, y por partida doble, y la celebración tenía que estar a la altura.