El centro cultural de Jaume I que Alzira diseñó para el 750 aniversario de su muerte sigue en el limbo

En las calles de la Vila de Alzira se alzaba la Casa Reial, el recinto amurallado donde el rey Jaume I residió durante sus múltiples estancias, donde abdicó en favor de su hijo Pedro III y donde, tras agonizar, dejó una huella imborrable —y no exenta de polémica—. De aquella torre medieval fortificada adosada a la muralla islámica apenas queda hoy un muro en pie y vestigios subterráneos salidos a la luz tras excavaciones arqueológicas. Con la ambición de poner en valor su figura y dar vida al único museo dedicado íntegramente al monarca en todo el territorio de la antigua Corona de Aragón, el Ayuntamiento de Alzira proyectó un vanguardista centro cultural que debía inaugurarse este 2026, año en que se conmemora el 750 aniversario de la muerte del monarca valenciano. Sin embargo, el cruce de reproches institucionales y la parálisis administrativa han abocado la iniciativa a un callejón de difícil salida.