El Real Madrid de Mourinho es más de lo mismo. Más de ese vestuario aburguesado que aburrió a Ancelotti y terminó echando a Xabi Alonso cuando les quiso hacer trabajar. Con Mourinho no ha cambiado nada. Los blancos no proponen con el balón en los pies y viven de su pegada. Además de dejarse ir en las segundas partes. En esta ocasión salió cara y el gol de Espí en el descuento les dio el triunfo, pero deja malas sensaciones de cara al derbi del domingo.
El Real Madrid holgazanea en Elche y rescata el triunfo en el descuento
