Colonizar Marte, crear robots humanoides, comercializar coches autónomos y abrir la puerta al turismo espacial. Elon Musk ha construido su vasto imperio empresarial basándose en promesas de futuro que seduzcan a los inversores. Esa estrategia le ha permitido convertirse en el primer billonario de la historia. Sin embargo, el incumplimiento de sus proyectos más ambiciosos se está traduciendo en un duro golpe de realidad para Tesla y SpaceX, los dos gigantes que controla.
Malas noticias para Elon Musk: Tesla sufre una de las mayores caídas de su historia y SpaceX retrocede hasta un 50% desde su salida a bolsa
