El pasado 13 de febrero un centenar de miembros de extrema derecha participaron en un acto homenaje a la División Azul en Madrid. Este acto provocó una ola de indignación por el discurso antisemita que la neonazi Isabel Peralta pronunció en él. “Es nuestra suprema obligación luchar por España y luchar por una Europa ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo que siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. Porque no hay nada más certero que esta afirmación. El judío es el culpable, el judío es el culpable y la División Azul luchó por ello. Quiso librar al mundo del comunismo, de una invención judía destinada a enfrentar a los obreros y terminar con el ideal de las naciones”, señaló la líder neonazi.

Como consecuencia de ese acto, el pasado mes de febrero, la sección de Ciberodio de la Fiscalía Provincial de Madrid incoó de oficio diligencias de investigación penal. Señalaban las declaraciones antisemitas de Peralta como presuntos hechos delictivos.

A pesar de la contundencia de las declaraciones antisemitas de la líder neonazi, una vez más la polémica acompaña la decisión de la jueza Carmen Rodríguez- Medel, titular del juzgado de instrucción 51 de Madrid. La magistrada, ha decidido archivar el caso porque ha considerado que tanto la manifestación, como las proclamas antisemitas de Peralta, “no son constitutivas de delito”. La jueza, que firmó el archivamiento de la denuncia de la Fiscalía el mismo día que la recibió (el 27 de abril), afirma en su escrito que no hay “ningún grupo que se adhiera a la publicación del discurso anunciado que vaya a llevar a cabo acto de hostilidad alguno o que refleje que se ha incrementado su odio o menosprecio a los judíos».

la Fiscalía Provincial de Madrid recurría el archivo de la causa este pasado jueves «por considerar que no se puede llegar a excluir la existencia de infracción penal sin haber practicado diligencia de investigación alguna», y señala que durante el acto se pronunciaron expresiones constitutivas de un delito odio atribuyendo la condición de «enemigo» al pueblo judío «que fue víctima de un genocidio en el marco de la Segunda Guerra Mundial».

No es la primera vez que la magistrada se ve envuelta en una polémica. Hace un mes, en plena campaña electoral de la Comunidad de Madrid , Carmen Rodríguez Medel, rechazó la retirada del cartel de Vox que criminalizaba a los niños extranjeros no acompañados. la magistrada argumentó que no veía delito de odio en el cartel porque no implicaba un riesgo para los menores migrantes.

Rodríguez-Medel, también estuvo a cargo de la elevación ante el Tribunal Supremo del caso máster del líder del Partido Popular, Pablo Casado.

Carmen Rodríguez-Medel, también es conocida como la jueza que intentó criminalizar el 8M y al movimiento feminista. El 25 de marzo de 2020, Rodríguez-Medel, abrió diligencias contra el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, por una presunta prevaricación por no haber prohibido la manifestación del 8-M, señalando la concentración como un foco de propagación del Coronavirus. Tal hecho provocó que la abogada del Estado, Rosa María Seoane, acusara a la jueza de estar actuando por motivos políticos.